Ir al contenido principal

El arte del transporte

 El concierto se desarrolló sin problemas; incluso el Stabat Mater Speciosa, lo más difícil de interpretar (del oratorio de Liszt). Las modulaciones enarmónicas de este último coro arrastraron a los cantantes irresistiblemente a una bajada gradual del tono, mientras que, en los intermedios entre el canto del coro, hay interludios para el órgano. El órgano (armonio) era tocado por mi alumno del conservatorio Bernhard (posteriormente profesor e inspector) y, cada vez que el coro cantaba medio tono más bajo, él transportaba sus interludios también medio tono, y así terminábamos sanos y salvos una tercera por debajo de donde habíamos empezado.

Rimski-Korsakov, Mi vida musical




…un cantante con el que trabajaba a menudo me pidió que transportara una canción bajando un tono de La bemol a Sol bemol. Había un la bemol agudo al final de la canción, y a él le asustaba, así que asumí ese transporte; teniendo varias horas para estudiarla antes de nuestro concierto. No era un cambio muy difícil de hacer, excepto por un fragmento de una docena de compases en medio de la canción, compases de modulaciones sorprendentes que estaban llenos de alteraciones accidentales. En la interpretación, me embarqué en la canción transportada con una tranquila confianza, pero cuando me acerqué a este oscuro bosque de veloces dobles sostenidos y dobles bemoles me puse nervioso; de hecho, me perdí. Me abrí paso a golpes y machetazos entre la maleza y me enredé. Cuando salí sin aliento al claro y me desenmarañé, descubrí, para mi horror, que ahora estaba tocando el acompañamiento no un tono más bajo, sino un tono más alto que la tonalidad original. Esto casi mata a mi colega, ya que ahora tenía que cantar un si bemol agudo en lugar del sol bemol que había pedido. Todavía me invade un desagradable sentimiento de culpa cuando recuerdo sus ojos saltones, su cuello hinchado y el horrible ruido que hizo al lanzarse, como un pez fuera del agua, a una nota que estaba fuera de su alcance. Fue el fin de una hermosa amistad.

Gerald Moore, The unashamed accompanist


Comentarios

Entradas populares de este blog

Ortografía cromática

¿Sabes cómo escribir una escala cromática? Yo…no estoy seguro de saber. Mis dudas arreciaron cuando transcribiendo una pieza me topé con el siguiente pasaje: ¿Cómo debería ser escrita esa pequeña escala cromática descendente señalada en rojo? Una gran parte de los libros de teoría despachan el asunto con un recurrente adagio:   usa sostenidos para la escala ascendente y bemoles para la descendente . Pero el asunto no es tan sencillo. El contexto importa, y mucho. Pongamos por caso el siguiente fragmento: Cuando las notas a considerar son del acorde no hay lugar a dudas: está plenamente justificado el uso de sostenidos en la escala descendente en determinados contextos armónicos como el de este ejemplo y en este caso cualquier otra notación sería absurda.  Pero ¿qué ocurre cuando los cromatismos no forman parte de la de las notas del acorde sino que son notas de paso? ¿es correcto en ese caso lo de sostenidos para subir y bemoles para bajar? Efect...

Recuperando dedicatorias musicales

Al huir de Twitter me dio algo de pena perder el contenido de mis cuentas. Por suerte he descubierto esta herramienta  que me ha permitido recuperar lo publicado en @sign_in_music, una cuenta en la que recopilaba dedicatorias musicales, firmas de músicos que acompañan su nombre con un pequeño fragmento de música que les resultaba significativo por alguna razón (hablé de algunas de ellas aquí ).  Ahora solo me queda descubrir cómo puedo seguir publicando por aquí más material que vaya recopliando. De momento puedes echar un vistazo a lo que había por allí o hacer una búsqueda por autor.

Bernstein y el "Feliz medio"

"Desde que tengo memoria he hablado sobre música, con amigos, colegas, profesores, estudiantes y simplemente ciudadanos corrientes. Sin embargo, en los últimos años me he encontrado hablando de ello en público, siguiendo así la línea de bien intencionados pero generalmente desafortunados tipos que han intentado explicar el fenómeno único de la reacción humana al sonido organizado. Es casi como intentar explicar un fenómeno de la naturaleza (sea lo sea eso). Al final uno debe simplemente aceptar el tierno hecho de que la gente disfrute escuchando sonidos organizados (algunos sonidos organizados, en cualquier caso); que este disfrute puede tomar la forma de toda clase de respuestas desde la emoción animal hasta la exaltación espiritual; que la gente que puede organizar los sonidos para que evoquen las más exaltadas respuestas son comúnmente llamados genios. Estos axiomas no pueden ser ni negados ni explicados. Pero en la gran tradición del hombre abriéndose camino en la oscuridad ...