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Expectativas armónicas

En el final de las Cuatro últimas canciones, Strauss se lo pasa pipa jugando con las expectativas del oyente en cuanto al discurrir de la armonía. Personalmente la sensación que me produce es algo parecido a esto:



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Ortografía cromática

¿Sabes cómo escribir una escala cromática? Yo…no estoy seguro de saber. Mis dudas arreciaron cuando transcribiendo una pieza me topé con el siguiente pasaje: ¿Cómo debería ser escrita esa pequeña escala cromática descendente señalada en rojo? Una gran parte de los libros de teoría despachan el asunto con un recurrente adagio:   usa sostenidos para la escala ascendente y bemoles para la descendente . Pero el asunto no es tan sencillo. El contexto importa, y mucho. Pongamos por caso el siguiente fragmento: Cuando las notas a considerar son del acorde no hay lugar a dudas: está plenamente justificado el uso de sostenidos en la escala descendente en determinados contextos armónicos como el de este ejemplo y en este caso cualquier otra notación sería absurda.  Pero ¿qué ocurre cuando los cromatismos no forman parte de la de las notas del acorde sino que son notas de paso? ¿es correcto en ese caso lo de sostenidos para subir y bemoles para bajar? Efect...

Recuperando dedicatorias musicales

Al huir de Twitter me dio algo de pena perder el contenido de mis cuentas. Por suerte he descubierto esta herramienta  que me ha permitido recuperar lo publicado en @sign_in_music, una cuenta en la que recopilaba dedicatorias musicales, firmas de músicos que acompañan su nombre con un pequeño fragmento de música que les resultaba significativo por alguna razón (hablé de algunas de ellas aquí ).  Ahora solo me queda descubrir cómo puedo seguir publicando por aquí más material que vaya recopliando. De momento puedes echar un vistazo a lo que había por allí o hacer una búsqueda por autor.

Bernstein y el "Feliz medio"

"Desde que tengo memoria he hablado sobre música, con amigos, colegas, profesores, estudiantes y simplemente ciudadanos corrientes. Sin embargo, en los últimos años me he encontrado hablando de ello en público, siguiendo así la línea de bien intencionados pero generalmente desafortunados tipos que han intentado explicar el fenómeno único de la reacción humana al sonido organizado. Es casi como intentar explicar un fenómeno de la naturaleza (sea lo sea eso). Al final uno debe simplemente aceptar el tierno hecho de que la gente disfrute escuchando sonidos organizados (algunos sonidos organizados, en cualquier caso); que este disfrute puede tomar la forma de toda clase de respuestas desde la emoción animal hasta la exaltación espiritual; que la gente que puede organizar los sonidos para que evoquen las más exaltadas respuestas son comúnmente llamados genios. Estos axiomas no pueden ser ni negados ni explicados. Pero en la gran tradición del hombre abriéndose camino en la oscuridad ...